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YOGA y ESCOLIOSIS
Mitos y biomecánica


Lic. Aníbal P. Scharovsky
Kinesiólogo Fisiatra (UBA)
Osteópata (CO)
RPG  (UIPTM, Saint Mont, Francia)
Docente Yogaterapia de Maas Yoga
Creador del Postgrado en Evaluación y Tratamiento  de la
Columna Vertebral de la Universidad de Buenos Aires (UBA)

 

Hace unos días nos escribió una profesora de Yoga consultando qué opinábamos sobre de la realización de Urdha Danurasana (el puente) en alumnos con escoliosis. Había escuchado opiniones disímiles o polémicas al respecto. La primer respuesta fue: no hay problema! Nos quedamos pensando y no hallamos ninguna razón en contra de la realización de este asana, más aún siendo simétrica. Este tipo de consultas o debate es habitual entre las distintas escuelas y corrientes.

Presentamos entonces aquí una versión reducida del capítulo de mi libro sobre Yoga y Columna aún en escritura. Esperamos que sea un aporte interesante para quien lo lea.

Existen dos posturas aparentemente antagónicas con respecto a Yoga y Escoliosis. Como kinesiólogo y practicante de esta disciplina me he encontrado con ambas posturas entre mis maestros de Yoga. Resumiendo un poco estas dos posturas son:

  • El Yoga puede ser peligroso para quienes tienen escoliosis y entonces ellos no deberían hacer torsiones o determinados Asanas.
  • El Yoga es correctivo y si realizan determinados Asanas hacia un lado o adaptaciones podrán corregir su desviación.

Con verdadero respeto por todos los maestros, creo que ambas posturas están erradas. No parten de un error acerca de la disciplina y filosofía del Yoga si no de un desconocimiento en profundidad de la fisiopatología y la biomecánica de la Escoliosis. Escribo esta nota con intención de acercar un aporte mas que de polemizar pero quedo receptivo e interesado al debate que pueda abrir. Para poder fundamentar esta opinión correctamente es necesario entonces repasar conceptos básicos y comprender su biomecánica.

Qué es la escoliosis idiopática?

Del griego skolios (sinuoso) es una deformidad pluridimensional de la columna vertebral que presenta rotación de las vértebras hacia la convexidad.[1],[2] El término idiopático quiere decir que se desconoce con precisión su causa. Si bien existen distintas hipótesis sobre ésta que mezclan causas genéticas, neurológicas, biomecánicas, del tejido conectivo, etc. no vamos a detenernos en esto. En la actualidad me encuentro desarrollando, junto a colegas de otros países, un protocolo de investigación sobre una de las posibles hipótesis causales de esta enfermedad. Sigue siendo un tema en debate y estudio.

En este artículo nos vamos a explayar sobre la escoliosis idiopática que es la que sufren nuestros alumnos de Yoga. No vamos a referirnos a otras escoliosis de origen neuromuscular como la parálisis cerebral infantil o la distrofia muscular que son otro tipo de pacientes muy diferentes a los que podemos ver habitualmente practicando en un estudio.

Según la Scoliosis Research Society el 2/3% de la población presenta escoliosis y existen antecedentes familiares en el 40% de los casos. Existe un predominio del 70% en mujeres.

Para simplificarla se la puede describir como una desviación de la columna en el plano frontal en forma de C o S (se la observa mirando a la persona de frente) a diferencia de las lordosis y cifosis que se observan en un plano sagital (se ven de costado). Se suelen observar asimetrías en la altura de los hombros o el triángulo de la talla (el espacio formado entre el brazo y el contorno del cuerpo a la altura de la cintura). Si alguien tiene una escoliosis a ese nivel los espacios del triángulo de la talla de cada lado van a ser claramente asimétricos y permiten una rápida comparación.

Se la denomina por el lado de la convexidad. Si, por ejemplo, la columna dorsal está desviada a la derecha (el 90% de los casos es así) se denominará Escoliosis dorsal derecha.

 

Esta descripción simple que acabamos de dar nos puede llevar a un pensamiento simplificador en que creemos que los músculos del lado izquierdo, por ejemplo, son más fuertes o están más tensos que los del lado derecho a ese nivel, y que bien podríamos entonces fortalecer los músculos débiles de la derecha que estarían estirados y elongar los de la izquierda que estarían acortados. No parece ser un mal razonamiento si partimos de la descripción simplificada pero nos olvidamos la biomecánica compleja de la escoliosis y de una palabra que está en su definición: deformidad pluridimensional.

Es importante destacar que la escoliosis en si es siempre indolora. Un niño con escoliosis no sufre dolor por la misma y si manifiesta dolor de espalda recurrente es importante la visita al médico ya que las causas pueden ser otras y algunas de ellas requerir intervención inmediata.

Confusiones en la clasificación

Muchas veces se confunden las clasificaciones y esto trae supuestos resultados milagrosos o errores diagnósticos. La “verdadera” escoliosis idiopática es la que discutimos en este artículo y se la considera estructural a diferencia de las otras dos. Muchas veces se presentan resultados súper espectaculares en una o pocas sesiones de alguna técnica y lo que estamos viendo es el pasaje de un dolor y la readaptación de una curva no estructurada a la normalidad.

 

Escoliosis Antálgica:

Es una inclinación lateral, sin rotación (o con una mínima) para “escapar” de un dolor. Generalmente es aguda y se da a nivel lumbar (el paciente “torcido” por el dolor). Permite abrir el foramen intervertebral del lado convexo para liberar un nervio comprimido o proteger un área de disfunción o inflamación visceral del lado cóncavo (supongamos por dar un ejemplo conocido una apendiscitis). Se acompañan siempre de dolor y ceden una vez resuelto el mismo. Presentan Maniobra de Adams negativa (esta maniobra se explicará más adelante). 

Actitud Escoliótica:

Desviación de la columna sin rotación ni dolor. La única diferencia aparente con la anterior es la ausencia de dolor. Muchas veces la persona la ha adoptado para liberar una tensión o dolor que ha pasado o de la que no es conciente. Es común en sesión con estos pacientes encontrar luego dolores olvidados o antiguos. También presentan Maniobra de Adams negativa.

      Cómo evoluciona?

      La escoliosis va a empeorar durante los momentos de crecimiento. Por ello su potencial de agravamiento depende de la edad de detección y el sexo. Se la divide en:

Escoliosis infantil (hasta los 3 años). Generalmente se dan sin rotación y pueden ser benignas presentando una regresión espontánea. Se asocia a la posición intrauterina y malformaciones congénitas.

Escoliosis juvenil (de los 3 años a la pubertad). Esta es la escoliosis idiopática asociada al crecimiento. Cuando un niño hace un pico de crecimiento (el famoso estirón) la curva tiende a aumentar exponencialmente.

Escoliosis adolescente (del desarrollo puberal a la adultez). Suelen ser momentos de crecimientos explosivos de la altura con lo que una curva puede aumentar dramáticamente en poco tiempo. Se cree que por mayor laxitud ligamentaria (algo bueno tenía que tener la rigidez masculina…) o genéticos, estos agravamientos de la curva son mayores en las mujeres.

Escoliosis del adulto: La bibliografía indica que en curvas mayores a 40º  (menos del 0,1% de la población)[3] avanzan un grado por año[4] aunque no siempre se confirma[5],[6]. Si el paciente está balanceado con una doble curva (conserva alineado su eje cabeza-pelvis), buena actividad física (elongación, buenos abdominales y sin sobrepeso)[7] esta evolución no se daría tan gravemente[8]. Y no existe evidencia de que la actividad física pudiera acelerar esta evolución, mas vale todo lo contrario. En casos severos pasados los 50 o 60 años y combinándose con osteoporosis pueden producirse microfracturas vertebrales y un agravamiento de una escoliosis preexistente. Las curvas  menores a 40 º prácticamente no se modifican.  Las escoliosis en adultos sanos no duelen por si mismas y no evolucionan agresivamente. El embarazo es otro momento de cuidado y observación en curvas severas.

 

Por ello pasando en limpio, nos preocupa más, por su potencial de desarrollo, una escoliosis de 10º en una niña de 12 años que aún no se desarrolló que una de 25º en un/a adolescente de 17 que ya pegó “el estirón”.  Una mayor rotación y una mayor laxitud ligamentaria son también factores de mal pronóstico.

 

  Cómo se mide?

 

La medición más utilizada es el índice o ángulo de Cobb que mide el ángulo existente entre las vértebras más inclinada superior e inferior[9]. Esta medición está muy difundida y se usa también para cifosis y lordosis. Hay varias clasificaciones pero generalmente se habla de escoliosis leve entre 10 y 25º, moderada de 25º a 50º y severa las mayores de 50º. Esta descripto un error de medición en las radiografías de alrededor de los 5º.

Se utiliza también, para predecir el potencial evolutivo de su escoliosis, al signo de Risser que mide la osificación de la cresta ilíaca del paciente y los estadios de maduración sexual de Tanner. Son datos muy relevantes para decidir qué conducta terapéutica tomar.

 

 

 

Maniobra de Adams

La Maniobra de Adams[10],[11] es muy simple de realizar y no existe médico o kinesiólogo que no la aplique a diario en la detección de la escoliosis. Permite distinguir una escoliosis estructurada y visualizar sus curvas con claridad. Consta en pedirle a la persona que se incline lentamente hacia delante (como si estuviese yendo hacia Uttanasana)

El evaluador se posiciona detrás y en caso de que exista una escoliosis se va a producir una giba (levantamiento del lado convexo de la curva). Esto se observa en la columna lumbar pero es aún mucho más visible en la columna torácica ya que las costillas amplifican este fenómeno.

Pensemos juntos, por qué será que una persona que vista de espalda no posee una giba al inclinarse hacia delante la crea tan vistosamente? Aquí volvemos a los músculos…

Al inclinarse hacia delante la cadena miofascial posterior se tensa porque ir a la flexión va en contra de su principal acción que es la extensión. Los fascículos del músculo transverso espinoso “pierden” (quedan estirados en una de sus fisiologías que es la extensión y no les gusta nada). Cómo recuperan o preservan un poco de su acortamiento habitual? En rotación. Al inclinarse hacia delante los músculos más acortados “empeoran” la rotación y vemos aparecer la giba. Podemos observarla si nos posicionamos detrás del alumno si baja a Uttanasana con lentitud.

Hemos dicho anteriormente que las actitudes escolióticas o escoliosis antálgicas al no tener una verdadera rotación vertebral daban un signo de Adams negativo (no hacen giba).

Tratamientos habituales

En niños o adolescentes con potencial de crecimiento y curvas menores a 25º se indican terapias conservadoras (RPG y otras) y/o simplemente esperar la evolución.

La Scoliosis Research Society (SRS) sugiere el tratamiento con corset (los hay diversos) en las deformidades cuyas magnitudes superen los 25° (medición de Cobb) en pacientes esqueléticamente inmaduros. El objetivo es evitar la progresión de la curva y no la corrección.

 

Los distintos tipos de cirugía se recomiendan para los adolescentes con una curva con un ángulo de Cobb > 45°-50°. Es un factor muy importante la evaluación de la capacidad respiratoria ya que las deformaciones torácicas pueden afectar la capacidad pulmonar y/o cardíaca a un punto severo. Si no hay afección cardiorespiratoria se deberían incluir en la toma de decisiones los

deseos del paciente y su familia[12][13].

 


Biomecánica de la escoliosis

 Para comprender a la escoliosis antálgica hay que abandonar el modelo “cinchada”: los músculos de la izquierda Vs. los músculos de la derecha que parece tentador pero es errado. Este modelo de cinchada tiende a hacernos pensar que un lado pierde frente al otro.

La escoliosis es la fijación patológica de un movimiento fisiológico[14]. Por ello es indolora. Un jugador de golf cuando hace el swing para golpear la pelota realiza una curva para un lado, acumula energía y al golpear termina haciendo la contracurva.

Los músculos espinales profundos tienen un rol absoluto en la fijación de la escoliosis. Para pensar la escoliosis debemos profundizar un poco en ellos. Dos cosas a tener en cuenta:

 

  1. Son músculos posturales y tónicos de la cadena miofascial posterior: su patología (o facilidad) es ir al acortamiento y la retracción. Este tipo de músculos no se dejan estirar con facilidad y lo que pierdan en una de sus direcciones de acortamiento lo van a tratar de recuperar en otra.
  2. No existen en el cuerpo dos músculos que sean antagonistas (opuestos) totales, todos son antagonistas complementarios en al menos uno de sus movimientos para garantizar las coordinaciones motrices. Esto aún pasa dentro de ciertos músculos importantes entre sus distintas fibras! Por dar un ejemplo, el glúteo medio tiene fibras anteriores que son flexoras y rotadoras internas y fibras posteriores son extensoras y rotadores externas! Pero para caminar no hay más peleas: todas son abeductoras…

Por ello decimos que todos los músculos espinales están implicados en una escoliosis. Al estar mas lejos o cerca de los ejes de movimiento y acorde a su dirección tendran diversas funciones.

Si miramos la musculatura lumbar profunda[15] podemos observar:

Al epiespinoso (principalmente extensor y levemente lateroflexores)

Al Dorsal largo y el sacrolumbar (más lateroflexores)

Los interespinosos (principalmente extensores)

Los intertransversos (lateroflexores casi totalmente)

 

Y por último, bien profundo, al Transverso Espinoso (T.E.) nuestra estrella en este artículo, ya que presenta todos los movimientos o fisiologías de la columna vertebral y es el que garantiza la principal características, la inclinación con rotación. Vamos entonces a utilizar a este músculo para estudiar y comprender a la escoliosis y sus implicancias biomecánicas.

 

El T.E,  va desde el sacro a la segunda vértebra cervical. Los anatomistas han debatido acerca de cómo dibujarlo y analizarlo Hay quienes lo clasifican como un músculo arcaico que procede de los reptiles y. Es un músculo profundo de la columna y de compleja distribución con fascículos que se superponen en forma de tejas. Tiene cuatro fascículos e implica siempre a 5 vértebras.

Sus fasciculos más cortos horizontales son casi totalmente rotadores (Laminar corto o Rotator Brevis). A medida que van saltando más vértebras cambian sus ángulos volviéndose cada más lateroflexores (inclinación lateral) que rotadores hasta el más largo que es principalmente extensor pero aún rota e inclina la columna. Todos poseen las 3 fisiologías del movimiento en diferentes grados: Extensión, lateroflexión y rotación.

En cada vértebra tendremos insertados un total de 4 Transversos espinosos completos insertándose! (4 laminares cortos, 4 largos, 4 espinosos cortos y 4 largos). Para muchos es un músculo antiguo,

 

Pensemos juntos entonces una escoliosis lumbar izquierda. Vamos a analizar al Transverso espinoso por ser el músculo que da la rotación (principal característica de la escoliosis) y a un músculo más lateral como el Dorsal Largo. Podrían sumarse a este análisis Iliocostales, Cuadrados lumbares, etc.

Escoliosis lumbar izquierda (Tendremos Lateroflexión derecha y rotación espinosa a derecha con extensión)

 

Músculo

 

Lado Izquierdo Lado Derecho
Transverso Espinoso

 

“Pierde” (se estira) en:

Lateroflexión derecha

Rotación espinosa a derecha

“Gana”(puede acortarse) en:

Extensión

“Gana” en:

Lateroflexión derecha

Rotación espinosa a derecha

 

Dorsal Largo

 

(es extensor, inclina para un lado pero rota al otro!)

“Pierde” en:

Lateroflexión derecha

“Gana” en:

Rotación espinosa a derecha

y extensión

“Pierde” en:

Rotación espinosa a derecha

“Gana” en:

Lateroflexión derecha

y extensión

 

Y así podríamos seguir músculo por músculo hasta comprender que en una escoliosis todos los músculos del lado convexo y del lado cóncavo están implicados. Ningún músculo postural pierde tan fácil en sus tres direcciones de movimiento. Y por eso lo vemos en el Dorsal Largo: más se rota, más se inclina y viceversa. Ese es uno de los candados de la escoliosis. Y está a ambos lados… Si los músculos de un lado fueran todos vencedores y los del otro todos vencidos no estaría respetado el equilibrio y sería difícil (y doloroso) sostener el eje del cuerpo.

Por ello es que al ir a la flexión anterior (Maniobra de Adams) y perder la capacidad de los músculos afectados de recuperarse en Extensión (se ven estirados en flexión) se acentúa tanto la rotación y aparece la giba…

Sin profundizar demasiado en esa área para que no se haga interminable vale agregar el cuarto parámetro que es el aplastamiento.  Todos estos músculos, los de ambos lados, ejercen fuerza en la dirección de la articulación y esto comprime las articulaciones y a toda la columna. La resultante de sus distintas direcciones de fuerza (y más aún si hay retracción de la cadena anterior) es la compresión. Y esa compresión llega a la articulación mayor de la columna, los discos intervertebrales que se ven más comprimidos de un lado que de otro, se adaptan y también configuran un candado. Por ello cuando se trata la escoliosis si o si para que funcione hay que agregar la descompresión.

Soy conciente que a este punto la nota se puso intensa y hay que releerla pero estamos en el punto crucial para entender y probar que una vez instalada la curva estructural de la escoliosis tenemos músculos que la fijan y estabilizan de ambos lados. La tridimensionalidad de la musculatura y las diferentes fisiologías de rotación e inclinaciones laterales hacen que sea imposible pensar en un solo plano o lado como agresor en esta patología.

Podríamos seguir describiendo músculos y realizar la descomposición de fuerzas de cada uno de los músculos pero elegimos parar acá para ir al eje de la nota, hace bien, mal o nada el Yoga?

            Yoga y escoliosis

Para empezar vamos a responder esto. La práctica de Yoga siempre va a favorecer a la columna de una persona con escoliosis. En caso de curvas de más de 50 grados (una deformidad que créanme se ve desde lejos al hacer Uttanasana o ardha uttanasana es conveniente atender el riesgo de generar dolor o evaluar si no es conveniente pasar a una práctica de Yogaterapia más personalizada.

Pero hay que distinguir la edad del alumno antes de hacer afirmaciones generales:

  • Adolescente que aún tiene por crecer. Generalmente a esa edad les cuesta sostener una práctica. Hay que tener cuidado en caso de ser hiperlaxa/o, tratando de aumentar la fuerza general y el tono de abdominales, trabajar mucho la propiocepción y conciencia corporal y procurar que el trabajo sea siempre simétrico. No la dejaría media hora en Marichyasana pero si no es hiperlaxa/o y la hace correctamente, por un período de tiempo acotado y hacia ambos lados, no le va a agravar la curva.
  • Adulto con escoliosis. Recordemos que también podría tener dolores lumbares o cervicales propios de una contractura o patología discal que no tengan que ver con la gravedad de la curva y no por el hecho de tener escoliosis. Toda la bibliografía indica que la escoliosis es indolora.
  • Tercera edad con una gran curvatura. En este caso tendríamos un cuidado lógico porque seguramente tendrá vértebras acuñadas (anteriores por aumento de la cifosis o laterales por la escoliosis) y osteopenia u osteoporosis. Corresponde evaluar también la presencia de dolores osteoarticulares lógicos de la edad y la patología. No sería un impedimento absoluto para la realización de Yoga pero tal vez deba ir a una clase más suave o de Yogaterapia.

Vamos al nudo de estas creencias entonces.

  • El Yoga puede empeorar la curva y por ello no debemos realizar torsiones en general o hacia el lado de la curva.

No lo creo. Todas las flexiones, pinzas, etc. que realicen nuestros alumnos van a aumentar temporalmente las fuerzas de rotación y sus curvas. Basta con que haga Uttanasana y, como vimos en la maniobra de Adams, para que roten y se cree una giba. Por ello para esas columnas hacer Yoga si o si incluye rotaciones, no podemos sacarlas de su menú…

Una buena clase donde se trabajen rotaciones hacia ambos lados, extensiones y flexiones siempre cuidando de ir a una contrapostura luego de estar largos ratos en un asana determinado va a favorecer al equilibrio tónico de toda la musculatura de la espalda y tronco. Recordemos que todos los músculos están implicados de un modo u otro en el sostén de la escoliosis. El problema de creer que los músculos de la derecha le ganan a los de la izquierda o viceversa nos lleva a creer que podemos empeorarla si fortalecemos al grupo equivocado. Por el contrario, el trabajo de elongación y fortalecimiento que va a realizar en una clase completa va a favorecer al equilibrio tónico entre ambos lados. Y el trabajo respiratorio y de Pranayama va a colaborar en la armonía de las  presiones respiratorias y de la musculatura torácica y abdominal. Todo esto va ayudar al trabajo del cuerpo por mantenerse en equilibrio con el menor gasto energético.

Cuando estudié en la facultad nos enseñaban que los deportes asimétricos (hockey es el ejemplo clásico) estaban contraindicados en niños/adolescentes en edad de crecimiento con escoliosis. Se trata de un gesto asimétrico de correr torcido con el palo y golpear repetidamente siempre en la misma dirección. Recientemente los expertos, entre ellos la Sociedad Argentina de Pediatría, 1,[16],[17] han probado que ni siquiera eso, en un adolescente en crecimiento, empeora la curva. Cómo voy a empeorar la de un adulto con una curva ya estructurada si rota en ambas direcciones con la sutileza de una práctica de Yoga?

Como dijimos, sí tendremos cuidado en caso de trabajar con adolescentes con potencial de crecimiento, y más aún si son hiperlaxos tratando de no exacerbar esa cualidad y trabajar más en el eje y el fortalecimiento de la conciencia corporal de la alineación y la musculatura abdominal. Y con alumnos de tercera edad por los lógicos riesgos de lesionar una columna con mala alineación y reparto de cargas que sumado a una osteoporosis sí la deja en desventaja y posibilidad de lesionarse.

            Un caso severo

En las imágenes siguientes podrán ver una curva de una paciente de 38 años, 1,85 de altura que comenzó a sufrir severos dolores lumbares. Realiza una consulta de primera vez con un especialista muy renombrado y de buen criterio que le hace una serie de estudios y le desaconseja cualquier tipo de cirugía recomendándole tratarse en forma conservadora.

 

Podemos observar dos cosas interesantes en estas radiografías. La rotación casi de 90º de algunas vértebras (si observan T12, L1 y L2 van a ver los cuerpos vertebrales de costado prácticamente). Y, pese a semejante curva, esta paciente estaba bien alineada y por ello era “más bella en persona” que en su radiografía. Observen la cabeza bastante en eje sobre la pelvis y la simetría en la altura de las caderas y las clavículas. No parecía a simple vista tener tamaña curva.

Llegó a mi consultorio y según mi análisis el origen de su dolor no era la escoliosis en si, sino todas las adaptaciones y esfuerzos concomitantes. Los dolores fueron cediendo y a los pocos meses comenzó a practicar Yoga con regularidad sin volver a tener grandes crisis. El traumatólogo acompañó la decisión de que inicie su práctica poniendo como reparo que no vuelvan a aparecer grandes molestias post clase lo cual es lógico y por suerte no sucedió. Se volvió una practicante regular de Yoga siempre con conciencia y especial énfasis en el trabajo de Mula y Uddiyana Bandha. No tuvo impedimentos y se benefició en gran medida de su práctica. Su curva no mejoró con el tiempo por esta práctica pero ella se sentía muchísimo más derecha y mejor sostenida posturalmente

  • El Yoga es correctivo y si realizan determinados Asanas o adaptaciones podremos corregirlo.

Tampoco coincido.

Sin querer ofender a nadie y reconociendo el gran conocimiento de la biomecánica que tienen algunos maestros y disciplinas creo que la corrección es utópica si no se atienden las cuatro fisiologías de la curva y esto es imposible en una clase de Yoga. Por más buena voluntad que se tenga y se usen mil elementos el músculo tónico en una disfunción crónica y pluridimensional va a “esconder” tensión en uno de sus parámetros esperando que pase el estímulo.

Vale destacar la importancia de la tracción y desgravitación de la columna en alumnos con escoliosis (como con patología discal obviamente) y por ello los columpios son muy benéficos en descomprimir, no en corregir.

Está demostrado también que existen alteraciones propioceptivas importantes en las personas con escoliosis. Todo el trabajo de conciencia corporal y alineación con eje en la biomecánica va a ser benéfico.

Y cuanto mejor formado esté el profesional, mejor va a ser la clase y más posibilidad de encontrar, con mayor sutileza, que precisa ese alumno para equilibrarse.

Para la realización de este artículo he leído algunos libros, artículos y publicaciones online sobre Yoga y escoliosis y me han resultado sorprendentes algunos por el nivel de generalidad y banalidad con que tratan el tema y he encontrado pocos más completos y fundamentados.

Presento aquí algunas imágenes del libro de Marcia Monroe, Yoga and Scoliosis[18] que me pareció muy bien documentado en cuanto a propiocepción y percepción espacial pero con el que disiento en cuanto a la esperanza de resultados con estas correcciones que veremos en las imágenes. Mediante posturas y sus adaptaciones con elementos, se intenta corregir una curva escoliótica usando en este caso Vriksasana, Janu Sirsasana o Bharadvajasana. En el libro detallan una gran cantidad de posturas.

Lo que vemos en las fotos es el intento de recrear una especie de corset que empuje la curva durante la realización de Asanas. Reconozco que dicho trabajo pueda aumentar la conciencia corporal del alumno y lo ayude en su postura en general. Podemos hipotetizar también el valor de este aumento de la conciencia corporal en adolescentes en etapa de crecimiento y habría que estudiarlo, sería interesante. Pero de allí a decir que podemos con esas correcciones disminuir la curvatura estructurada de un adulto hay un camino enorme.

Hay errores metodológicos severos en casi toda la bibliografía de Yoga y escoliosis que llevan a realizar afirmaciones como la que hace Loren Fishman en el libro citado de que en 3 años una mujer mayor con problemas cardíacos y asmática, redujo su curva de 113º a 30º mediante la práctica del Yoga. Ojo, no estoy diciendo que no la haya ayudado muchísimo la práctica del Yoga a esa señora. Pero una anciana con una curva de 113º es una persona que prácticamente no puede sostenerse derecha. Me alegro mucho que a esa señora seguramente le haya disminuido el dolor y se haya visto fortalecida para sostenerse derecha pero decir que una curva en una persona adulta mayor se redujo en 80º es un delirio como si yo les dijese que alguien que va a crecer 20 centímetros colgándose de un columpio todos los días.

 

Siendo serios debemos decir que no existe evidencia alguna que pueda en una clase de Yoga corregirse (ni agravarse) una verdadera curva escoliótica. Si la persona puede dejar una actitud escoliótica “sobreagregada”, disminuir su dolor y ganar tono en determinadas áreas. Está demostrado en estudios de varios casos de RPG4 y otras disciplinas que los primeros 6 meses de tratamiento/práctica son los más espectaculares porque mejoran muchos componentes de dolor, vicios posturales y el pequeño grado recuperable de la verdadera curva (los vicios posturales o actitud escoliótica “superpuesta” a la curva real). Luego de esos 6 primeros meses la recuperación es menor llegando alrededor del año a un sostén de la calidad de vida y movilidad.

Estado de la investigación actual

Muchas veces las ganas de poder demostrar el poder de una práctica como el Yoga lleva a errores. Así como en otro artículo hemos mostrado la evidencia científica dura y concreta sobre los beneficios del Yoga para el sistema inmunitario y el stress debemos ser honestos y decir que aún no hay nada que pueda demostrar semejante poder con el tratamiento de la escoliosis. Y aclarar lo obvio, quien firma este artículo sería el primer interesado (y beneficiado) de semejante evidencia científica. Pero para ser honestos no hay nada aún concreto.

El Dr. Loren Fishman ha publicado al respecto y plantea tener un método. Vale aclarar que las investigación en este área son muy difíciles metodológicamente[19] porque los standards han sido diseñados para investigación de laboratorios, el tiempo de medición y seguimiento es muy largo en escoliosis y no hay empresas aportando fondos para estos estudios ya que ninguno podría vender píldoras de Adho mukha o algo así…

Sin embargo Fishman publicó en 2014[20]  un artículo donde 19 pacientes que hicieron un promedio de un minuto y medio de cruz lateral (Vashistasana) por día mejoraron un promedio de 32% en sus curvas de escoliosis. Este artículo, preliminar en sus conclusiones por el tamaño pequeño y otros inconvenientes metodológicos, como el mismo artículo señala, ha sido reproducido por muchas páginas de Yoga como LA evidencia final acerca del poder curativo sobre la Escoliosis. El mismo estudio ha sido republicado por Fishman en 2017 y 2020[21] bajo otros formatos.

Dicho estudio sin embargo fue reproducido por un grupo de Los Angeles en 2019 probando la misma intervención pero con un diseño metodológico mejorado a fin de poder aumentar la evidencia al respecto. Es muy importante en el mundo científico la posibilidad de repetir resultados en otros lugares y por otros equipos, lo cual aumenta exponencialmente el valor del hallazgo. Decepcionantemente los resultados fueron totalmente opuestos y no hallaron mejoría alguna.

Existe un trabajo coreano[22] que tampoco logró probar mejoría de la escoliosis con Yoga. Hasta la fecha no conozco otra investigación que haya probado esto.

Cuando el artículo de Fishman salió a la luz en 2014 fue un boom porque siempre hay esperanzas en una píldora mágica o un ejercicio simple y salvador que cure. Pero tampoco es honesto creo, agarrarnos de un pequeño estudio para salir a las calles a gritar que curamos la Escoliosis. Hay que ser serios. En un reportaje en la página Yoga International[23] el Dr. Fishman plantea que su plan de tratamiento basado en Vashistasana es tan poderoso que debe ser hecho bajo supervisión porque puede llegar a llevar la curva de la escoliosis a cero e invertirla hacia el otro lado si no se controla. En fin…

 

Si bien es cierto que muchas veces la ciencia dura “llega tarde” y, tras años de negar algo un día decide decir que es bueno o viceversa, hay que ser muy cuidadosos en lo que se dice para que el Yoga pueda seguir ganando lugares dentro de los equipos de salud. Y porque no es ético generar falsas expectativas en gente que sufre.

Tal vez lo más correcto sería decir que hasta el momento creemos que el Yoga hace muy bien a la columna en múltiples aspectos, que no afecta negativamente a la Escoliosis y que existen estudios en marcha tratando de mostrar sus beneficios. No más que eso…

Resumiendo

 

El Yoga no puede empeorar la escoliosis de ningún adulto sano.

Sus beneficios en esta patología aún no han sido probados en modo teórico ni en estudios clínicos.

Su práctica en adolescentes en edad de crecimiento podría ser valiosa en contener el avance de la curva y ayudar propioceptivamente a alinearse.

En un adulto con escoliosis que ya terminó su crecimiento vamos a lograr con la práctica de cualquiera de las distintas ramas del Yoga una gran mejoría en su percepción y habitación de su cuerpo, probablemente incluso una mejoría estética al sentirse y estar más derecho en todos los planos y con un cuerpo más feliz. Pero no hay evidencias de que pueda aumentar o disminuir los grados de una escoliosis estructural.

 

Quedo abierto e interesado a debates u opiniones que este artículo abra.

 

Lic. Aníbal P. Scharovsky

www.anibalscharovsky.com.ar
[email protected]

Corrección: Paula Rodriguez
Profesora de Yoga

 

[1] Sociedad Argentina de Pediatría. Consenso de escoliosis idiopática del adolescente. Arch Argent Pediatr 2016;114(6):585-594

[2] Hresko MT. Práctica clinica. Escoliosis idiopática en adolescentes. N Engl J Med 2013; 368 (9): 834-41.

[3] Hans-Rudolf Weiss y col. Comité de directriz SOSORT. Indicaciones para el tratamiento conservador de la escoliosis (pautas) Escoliosis 2006, 1: 5 doi: 10.1186 / 1748-7161-1-5

[4] Danielsson AJ, y col. Calidad de vida relacionada con la salud en pacientes no tratados versus tratados con aparatos ortopédicos con escoliosis idiopática adolescente: un seguimiento a largo plazo. Columna vertebral (Phila Pa 1976). 2010; 35 (2): 199-205

[5] Mathias Haefeli, y col. Tratamiento no quirúrgico para la escoliosis idiopática del adolescente. SPINE 2006 Volumen 31, Número 3, págs. 355–366

[6] Marc A Asher y col. Escoliosis idiopática del adolescente: historia natural y efectos del tratamiento a largo plazo. Escoliosis 2006, 1: 2 doi: 10.1186 / 1748-7161-1-2

[7] Hans-Rudolf Weiss y col. Ejercicios físicos en el tratamiento de la escoliosis idiopática con riesgo de tratamiento con aparatos ortopédicos: documento de consenso SOSORT 2005. Escoliosis 2006, 1: 6 doi: 10.1186 / 1748-7161-1-6

[8] Martha C Hawes y col. La transformación de la curvatura espinal en deformidad espinal: procesos patológicos e implicaciones para el tratamiento. Escoliosis 2006, 1: 3 doi: 10.1186 / 1748-7161-1-3

[9] Vallejos Meana N, Rositto V, Legarreta C, Escalada M, et al. Evaluación por imágenes de deformidades de la columna vertebral. Arch Argent Pediatr 2003;101(6):501-6

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