Los Tres Gunas: Sattva, Rajas y Tamas

SRT-Def

La Naturaleza es el estado en que los tres Gunas existen en equilibrio: Sattva, Rajas y Tamas

 

La materia consta de tres gunas o cualidades – sattva, (pureza) rajas,  (pasión) y tamas, (apatía). Así como los tres colores primarios se combinan para crear las múltiples colores, los tres gunas se mezclan para formar una variedad de seres. Guna en sánscrito significa “cuerda”. Tejidas juntas, nos atan al mundo. Todos contenemos estas tres gunas en nosotros. Es la proporción de cada una lo que marca la diferencia.

Tamas es el estado de la ignorancia, la inercia y la falta de cuidado. En tamas somos inconscientes de nuestro potencial, carecemos de un   propósito y nos refugiamos en la intoxicación y en una vida de  imprudente abandono. Cargada de ilusión, una persona tamasika no es consciente de la dignidad de la vida humana y encuentra placer en la pereza, la indiferencia y el comportamiento aberrante. Todo el talento y la habilidad inherente a la persona se encuentra sin explotar y desperdiciado. Es como tratar de conducir un coche deportivo de gran alcance con el motor apagado.

Rajas es incansable actividad impulsada por el deseo, el egoísmo y el ego. Las personas Rajasika son competitivas y ambiciosas, impulsadas por la soberbia, Conlleva un precio muy alto, causndo lucha, conflictos y stress, que derivan en costosos errores.  Una persona rajasika imagina un mundo antagónico de  escasez y peligro. Se centra en batallas imaginarias para obtener la supremacía. Cuanto más se aferra al disfrute exclusivo, más pierde. Es, pues, un alma solitaria, alejado de su familia y amigos. Rajas es como conducir un coche deportivo con los frenos puestos.

Sattva es el estado de serenidad y pureza. Libre del yugo de la obsesión con el yo, una persona sattvika tiene una visión clara de lo trascendental y se esfuerza por llegar. Una persona sattvika ve bendición y abundancia y está agradecido por todo lo que ha recibido. Está motivado para servir al mundo en un espíritu de acción de gracias. Los recursos comienzan a llegr en mayor medida a aquellos que son generoso e incluyentes. En sattva, uno   rompe  la barrera del deseo y del ego y se despega hacia  los reinos sublimes como un Concorde que rompe la barrera del sonido.