8 pasos del Yoga-Patanjali

8 pasos

ASHTANGA YOGA DE PATANJALI

 

Ashtanga Yoga es un proceso escalonado propuesto por el Maha Gurú PATANJALI, que te conduce hacia la Iluminación.

Está formado por ocho peldaños u ocho pasos.

A este sistema seguro y gradual de diversas prácticas, se le conoce también como Raja Yoga. Ashtanga Yoga se encuentra dentro del Raja Yoga y muchas veces se los nombra como si fueran sinónimos ya que uno no existe sin el otro. La meta que persigue el adepto es la purificación integral de su existencia, la cual propicia el surgimiento de la luz espiritual, pudiendo alcanzar así la Sabiduría Divina.

Los ocho pasos del Raja Yoga son: (del Ashtanga Yoga)

  • YAMA: Control de uno mismo en relación a los demás (código ético moral)
  • NIYAMA: Control íntimo (reglas de observancia personales)
  • ASANAS: Posturas yóguicas
  • PRANAYAMA: Control de la energía vital o Prana, a través de la respiración
  • PRATIAHARA: Retiro de los sentidos hacia el mundo interior
  • DHARANA: Concentración
  • DHIANA: Meditación
  • SHAMADI: Iluminación – Experiencia del Ser – Estado de supraconciencia (trascendencia de la dualidad) – Realización Sublime del ser humano.

Los Yamas son los controles que te permiten mantener una perfecta relación con los demás.
Se encuentran explicados bajo los siguientes nombres:

  • Ahimsa: no violencia, benevolencia, compasión hacia todos los seres vivos, en especial los indefensos; no matar, hacer el menor daño posible y el mayor bien posible. Paciencia y perdón.
  • Satya: veracidad, prudencia, gestos correctos, buen lenguaje, escritos y comunicación sincera.
  • Asteya: no robar, ausencia de codicia, capacidad de resistir el deseo de lo que no nos pertenece, honestidad.
  • Brahmacaria: continencia sensual, moderación en todos nuestros actos, moderación o renuncia sexual (celibato). Regulación sobre la atracción, el deseo y el disfrute.
  • Aparigraha: compartir y distribuir las riquezas personales, no ser acumulativo. Se refiere al abandono de la avaricia y al desarrollo de la capacidad de aceptar sólo lo apropiado. Cultivar una actitud de generosidad y servicio a los demás.

Los Niyamas son aquellos controles que te permiten una perfecta relación con tu propio mundo interior:

  • Shoucha: higiene, limpieza psico-física y del medio donde te toca vivir, impecabilidad en el vestir. Prácticas yóguicas de purificación.
  • Santosha: contentamiento mental, serenidad o facultad de sentirte a gusto con lo que posees y lo que no posees. Entusiasmo, alegría y positivismo. Aceptar las situaciones que en apariencia te resultan adversas, como enseñanzas de la vida que son necesarias para tu crecimiento personal.
  • Taphas: austeridad (no existe poco, no existe mucho), disciplina, sacrificios (sacro oficio), correctos hábitos de: sueño, ejercicio, nutrición, trabajo, recreación y relajación.
    El correcto ejercicio de tus facultades (evitar el mal uso, el abuso y el desuso).
    “Aquel que es moderado en sus hábitos de comer, dormir, trabajar y recrearse, puede mitigar todas las penas materiales practicando el sistema de Yoga.” – Capítulo 6 – Sankhya Yoga – Sutra 17 – Bhagavad-Gita.
  • Svadhiaia: estudio personal, espiritual (auto-conocimiento). Revisar y evaluar tus progresos a través de escrituras sagradas o lecciones de tus Maestros.
  • Ishvara Pranydhana: veneración hacia una inteligencia superior. Aceptación de tus límites frente a Dios, el Omnisciente. Entrega y obediencia al Maestro. Aceptar sus enseñanzas como instrucciones.

Yama y Niyama están interrelacionados, son dependientes. La línea entre cada uno de ellos es muy delgada, no se sabe con exactitud dónde comienza uno y dónde termina el otro. Lo mismo sucede con los ocho peldaños del Yoga. El mejoramiento de uno afecta directamente a los otros.

Todo aquello que se considere como un acto virtuoso está comprendido dentro de este código del Yogui.
Yama y Niyama conforman una Ley Universal muy sutil que rige la mente del hombre. Su verdadera y profunda comprensión se realiza con la práctica constante, cuando la mente se hace traslúcida (sátvica).

La práctica de Yama y Niyama hace que los deseos de la mente se transformen en profundos anhelos del Ser. Gobiernan la salud del cuerpo físico, ya que son causa de la estabilidad psíquica. La práctica de éstas 10 normas ético-morales purifican los 10 órganos sensoriales. Al establecerse en estos principios, la información del medio ambiente ingresa pura al cerebro y de la misma manera el cerebro envía sus señales nerviosas a los órganos de expresión con total exactitud.

Patanjali dice: “Los controles (Yamas y Niyamas) no están condicionados a ninguna clase social, raza, lugar, tiempo, o cualquier situación personal o cultural y constituyen un gran compromiso”.
Esta es la ley que gobierna el universo mental y su karma. Si las acciones están comprendidas dentro de Yama y Niyama el efecto será beneficioso, si no, traerá dolor.
Sin Yama y Niyama la Iluminación (máxima felicidad) es una imposibilidad.